Anemia

Con un té para la anemia podemos dar el primer paso para eliminar esa condición que en muchos casos se debe a una mala alimentación, ya sea por falta de vitaminas o nutrientes. El té para la anemia te ayuda por el contenido en vitaminas y minerales, en especial hierro y vitaminas del tipo B. Son excelentes al combinarlas con otras que estimulen el apetito.

¿Qué es la Anemia?

té para la anemia

La anemia es una enfermedad que se presenta cuando la sangre no es capaz de satisfacer las necesidades de oxígeno del organismo, es decir, órganos y tejidos. Según la Organización Mundial de la Salud, la concentración de hemoglobina suele ser uno de los indicadores de que existe una anemia, aunque no es un indicador infalible.

Causas de la Anemia

Hay muchas razones por las que puede aparecer una anemia, en algunos casos, por ejemplo, es de manera hereditaria. Hay poblaciones que son más vulnerables de padecer este trastorno, como las mujeres que debido a su ciclo menstrual suelen tener más probabilidades de sufrir de anemia.

Entre otras causas comunes tenemos:

  • Embarazo
  • Úlceras
  • Cáncer del colon
  • Una dieta que no contiene suficiente hierro, ácido fólico o vitamina B 12
  • Enfermedades que afectan los glóbulos rojos

De entre las mencionadas, de las más comunes es la dieta con insuficiente hierro y vitamina B, para esto viene perfecto el té para la anemia, que contiene grandes cantidades de ambas cosas, permitiendo al organismo absorber los nutrientes de manera efectiva.

Síntomas de la Anemia

Existen ciertos síntomas que pueden darnos una pista de que estamos pasando por una anemia. La forma definitiva de saberlo, es evidentemente hacer un examen de sangre.

Cuando nos sentimos mareados constantemente, con frío no relacionado al entorno, debilitados o con fatiga física y mentalmente, con irritación, con poca energía, dificultad para respirar y, por supuesto, disminución en los glóbulos rojos. Algunas características más que pueden delatar que existe una anemia, son: Cambios en el color de piel, muy blanca o amarillenta, hipotensión, piel fría y respiración acelerada.

En casos de anemia más graves, observaremos: Dolores en el pecho, e incluso un infarto miocardio.

Por supuesto que estos son los principales síntomas, pueden presentarse otros, y no necesariamente los tendremos todos en caso de padecer una anemia. Estas son líneas que nos indican cuándo puede existir esta condición para acudir a un médico.

Prevención de la Anemia

Las anemias que más fácilmente pueden prevenirse son las relacionadas a la falta de hierro y vitamina B12. Por lo que una manera eficaz es llevando una alimentación balanceada que cubra las necesidades diarias tanto de micronutrientes como de macronutrientes. Para esto podemos apoyarnos en suplementos alimenticios y también en té para la anemia y para el apetito que repongan la cantidad de nutrientes que nos faltan y te ayuden a comer más, si se te dificulta.

Tipos de Anemia

  • Por deficiencia de vitamina B12
  • Por deficiencia de ácido fólico
  • Ferropenia: Cuando hay una deficiencia de hierro
  • Causada por enfermedad crónica: Se encuentra de forma frecuente en personas mayores, pero también se da en personas que sufren de enfermedades crónicas, como problemas renales.
  • Anemia Hemolítica: Cuando los glóbulos rojos se destruyen de manera temprana.
  • Talasemia: Esta forma de anemia es hereditaria, es una condición que causa que frecuentemente una gran cantidad de glóbulos rojos sean destruidos.
  • Anemia Drepanocítica: Este tipo de anemia es hereditaria, y ocurre cuando el cuerpo produce glóbulos rojos con una forma anormal.
  • Anemia Perniciosa: Cuando el organismo no es capaz de absorber correctamente la vitamina B12. A diferencia de la anemia por deficiencia de vitamina B12, en este caso, aunque la vitamina B12 sí esté presente, el cuerpo no es capaz de aprovecharla.
  • Anemia Megaloblástica: Cuando los glóbulos rojos son más grandes de lo normal.
  • Anemia Aplásica Idiopática: Ocurre cuando el cuerpo deja de producir suficientes células sanguíneas nuevas.

 

 

Distinción Entre un Té y una Infusión

Debemos recordar que el té es un tipo de infusión que se hace con una hierba en específico, mientras que la infusión es la preparación de la bebida con un, o múltiples ingredientes, entre los cuales puede encontrarse el mismo del té.

Sin embargo, como el propósito en Infusiones Pro es facilitar la comunicación con el público y hacer la información más fácil de encontrar y de asimilar, no haremos distinción entre el término «Infusión» y «Té», tratandolos como sinónimos. Que son términos que de hecho, en algunas partes del mundo son tratados como tal.


Advertencia

Desde InfusionesPro.info, te recordamos que una medicina casera nunca es un sustituto perfecto para la seguridad y cuidado que puede proporcionarte un profesional. No pasa nada si te das una mano utilizando infusiones, pero no por eso dejes de visitar a un profesional de la salud. El dinero y tiempo que puedas ahorrar inicialmente, luego te pueden costar muy caro.